Este libro me lo dio un amigo en un momento extremamente peligroso en mi relación sentimental no sólo con mi familia pero con las otras almas con quien comparto la vida. En el Krishnamurti nos reclama de lo poco que sabemos ver. Los ojos pueden ser no sólo ventanas, no sólo al exterior pero al interior y aun así de ambos lados nos colocamos cortinas, persianas y hasta tintes oscuros. Ver es quizá la cosa más práctica o más sencilla de los cinco sentidos, sin embargo para poder ver realmente aprendí que hay que detenerse, no en el espacio pero sí en el tiempo que ejercemos con la mente y aprender lentamente a observar cada detalle de lo que nos transcurre.
Aprendí aquí a saber mirar más allá de lo necesario. El absorber cada detalle oculto y tan importante como aquel que es tan obvio es necesario. Siendo fotógrafo de profesión miro y muchas veces no veo hasta mucho después lo que he fotografiado. Pero la mirada no es todo. La mirada es un ambiente de privilegio donde el mirar para adentro es más importante que el mirar para fuera antes.
He vuelto a empezar a hacer birkham yoga y a través de su concentración absoluta con el equilibrio del cuerpo intento re-enfocar mis energías ante lo que reclama el ego y su equilibrio. Krishnamurti me hizo entender con estos diálogos lo poco que sé de mi realidad. Lo poco que paso dentro de mí y lo mucho que me concentro en lo exterior. La proyección de mi interior al exterior está completamente enfocada al ego y a la superioridad. Sin embargo me doy cuenta que ese no soy yo ni quiero serlo. Y sucede que no me he fijado mucho en lo que tengo por dentro para darme cuenta que es mucho más valioso y que es precisamente eso lo que debo proyectar.
Mi conflicto no es con el mundo. El mundo a nuestro alrededor está en conflicto porque nosotros mismos estamos en conflicto con uno mismo. No puedo dialogar mucho aquí sobre esto porque serían horas. Sí puedo recomendarles muchísimo este libro o los diálogos de lo mismo para entender que la paz interior, exterior y lo que se puede llegar a pasar a los demás cabe en uno mismo. Cabe en entrar en un espacio donde sólo estemos nosotros, que lo reconozcamos y veamos sus límites para poder pasar más allá de ellos con sabiduría y no sólo por plenos impulsos egotisticos.
Nuestros miedos de evo luir caben en este espacio y su reconocimiento. Cabe saber que todos estamos en él, que todos cabemos y aun así podemos reconocer los límites del otro con respeto y así permitir el compartir y la cooperación mutua de ese espacio para evo luir paralelamente.
lunes, 19 de mayo de 2008
La Raiz del Conflicto: El despertar de la Inteligencia (Vol.1) /Krishnamurti / Sirio
Publicado por Cazalis en 0:24:00 4 comentarios
Etiquetas: Conflicto, Dialogos, Filosofia, Krishnamurti
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